El juego es básicamente esto: controlas una bolita en la parte inferior de la pantalla, te mueves horizontalmente y disparas a los objetos que caen desde arriba. Los dorados suman puntos, los malos restan. Si tu puntuación baja de cero o se acaba el tiempo, se acabó la ronda. Nada más. ¿Es eso suficiente para justificar el espacio en tu teléfono?
Lo positivo: las rondas son cortas, la mecánica entra rápido y el juego se acelera gradualmente, lo que le da cierta tensión al final de cada intento. No hay menús complicados ni sistemas de progresión que te obliguen a estar pendiente todo el día. Para sesiones de uno o dos minutos, funciona bien (y eso tiene valor si lo que buscas es desconectar sin complicaciones).
Lo negativo: la propuesta se agota bastante rápido. Después de unas cuantas partidas ya dominas el ritmo y el juego no ofrece ninguna capa adicional de contenido que te mantenga enganchado. No hay variedad de modos, no hay desbloqueables, no hay nada que te dé razón para volver más allá del puntaje personal. ¿Vale la pena seguir jugando cuando ya alcanzaste tu mejor marca y el juego no tiene nada más que ofrecerte?
El diseño visual es llamativo, con colores vivos y un fondo volcánico que se ve bien en pantalla, pero a veces el fondo compite visualmente con los objetos que tienes que disparar, lo cual es un problema de usabilidad más que estético. En definitiva: es entretenido por un rato, pero su vida útil es corta. ¿Vale la pena o no?
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