Tower Rush organiza la cocina tailandesa en un catálogo navegable donde cada plato tiene su propia ficha completa. La pantalla principal muestra los platos populares, mientras que la sección de menú completo permite buscar por nombre o filtrar según el tipo de preparación. Los platos incluyen descripción de sabor, lista de ingredientes y etiquetas de características como «sin gluten», «halal», «bajo en picante» o «sin lácteos», lo que facilita la elección a personas con restricciones dietéticas.
Fichas de platos y carrito de pedido
Al abrir la ficha de un plato —como el Gaeng Garee Gai, un curry amarillo con pollo, patata y leche de coco— el usuario encuentra la fotografía, una descripción del perfil de sabor y la lista de ingredientes completa. En el carrito, cada artículo tiene controles independientes: tres botones de cantidad predefinida (1, 2 o 4 porciones) más controles manuales de suma y resta, lo que permite ajustar las raciones según el número de comensales.
Diseño visual y algunos puntos a mejorar
- La paleta naranja y azul oscuro es coherente en todas las pantallas.
- La navegación cuenta con flecha de retroceso en cada sección.
- Los botones principales tienen un tamaño generoso y son fáciles de pulsar.
Sin embargo, la pantalla de inicio combina meteoros, rayos y un fondo muy recargado que puede resultar abrumador; además, el contraste entre texto naranja y fondo azul no siempre está verificado, y los botones de incremento en el carrito son pequeños para usuarios con dificultades motrices.
El desafío de las cartas
Torre Rush incluye una sección llamada «Challenge»: un juego de memoria en cuadrícula de 4×3 con doce cartas que representan ingredientes tailandeses —limas, jengibre, chile, albahaca— y elementos culturales como la bandera de Tailandia o un cañón ornamental de bronce. La misma lógica de emparejar pares que se ocultan y revelan crea una pausa ligera dentro del flujo de uso de la app. Las cartas comparten el fondo naranja ámbar del resto de la interfaz, de modo que el cambio de modo resulta visualmente fluido, casi como si el catálogo de platos se transformara momentáneamente en un tablero de juego temático.