Herbson parte de una premisa sencilla pero poco habitual: que una enciclopedia de plantas puede sentirse viva. Cada una de las doce especies incluidas en esta primera versión —Albahaca Dulce, Hierbabuena, Salvia, Tomillo, Romero, Lavanda Inglesa, Aloe Vera, Manzanilla Alemana, Equinácea, Rosa de Damasco, Roble Inglés y Pino de Escocia— está construida en tiempo de ejecución mediante una gramática de sistema Lindenmayer escrita en Swift puro. No hay modelos escaneados ni recursos pregrabados. La semilla aleatoria se deriva del nombre de cada planta, así que siempre renderiza igual, pero ninguna hoja es idéntica a la de al lado: cada una tiene variación de color y forma, una nervadura en V, una ligera torsión y una translucidez subsuperficial sutil.
Tres formas de explorar
- Enciclopedia: búsqueda y filtrado por categoría (hierba, flor, árbol, suculenta, medicinal, arbusto), con un visor 3D interactivo —arrastra para rotar, pellizca para hacer zoom, doble toque para restablecer— y pestañas de Descripción general, Cuidados, Usos, Folclore y Especificaciones.
- Cuestionario: tres modos —Identifica la planta, Relaciona el uso y Verdadero o falso— a tres niveles de dificultad. Cada sesión son diez preguntas aleatorias con retroalimentación animada y hápticos de acierto y error.
- Perfil: XP, nivel, racha diaria, ocho logros, anillo de precisión y cuestionarios recientes, todo persistido en el dispositivo con Core Data. Sin cuentas. Sin seguimiento. Sin servidores.
Diseño que no estorba
La paleta combina verde bosque profundo, salvia suave, crema cálida y carbón, con un modo oscuro de verde luminoso. SF Pro para titulares y cuerpo, una cursiva serif para los nombres latinos. Fondos con textura de papel, transiciones elásticas y hápticos donde realmente importan. La app está construida para iOS 16+, adaptada a Dynamic Type y con etiquetas VoiceOver en toda la interfaz.
Una nota honesta
Esta primera versión incluye solo doce especies. Para quienes buscan una enciclopedia exhaustiva con cientos de plantas, Herbson todavía no es esa herramienta — es una biblioteca pequeña y deliberada que prioriza la calidad procedimental sobre la cantidad.
Lo que distingue a Herbson de cualquier atlas botánico convencional es que sus plantas no parecen dibujadas: parecen crecidas. Esa diferencia, aunque técnica en su origen, cambia completamente cómo se siente estudiarlas.