Lolli Verdita parte de una premisa sencilla: registrar lo que comes en azúcar no tiene por qué sentirse como llevar una hoja de cálculo. La aplicación permite anotar postres y dulces con cálculos precisos de azúcar y muestra el progreso frente al límite diario mediante indicadores visuales claros. Las estadísticas se presentan en vista diaria, semanal y mensual, y el sistema incluye mensajes de motivación enviados desde tu "Yo Futuro", una función que personaliza el seguimiento con una perspectiva narrativa.
Misiones, XP y una identidad que evoluciona
- Al completar misiones se gana XP y se sube de nivel, comenzando como Sweet Explorer · Nivel 1.
- Los logros se desbloquean a medida que se consolidan mejores hábitos.
- Durante el onboarding se eligen hasta tres rasgos de personalidad —como Disciplinado, Curioso o Aventurero— que configuran los escenarios de misión propios del usuario.
- El límite de azúcar se ajusta con un deslizador que referencia la recomendación de la OMS de menos de 25 g diarios de azúcares libres.
Un universo visual que no pasa desapercibido
La estética de Lolli Verdita es una de sus señas de identidad más llamativas: fondos de espacio profundo con degradados de púrpura y negro, piruletas en espiral con gradientes de arcoíris, caramelos flotantes y partículas de luz dispersas por cada pantalla. Los marcos del iPhone brillan con neón violeta intenso, y los botones principales lucen un degradado rosa que contrasta con el entorno oscuro. Es una mezcla de mundo de fantasía dulce y galaxia, visualmente densa y estimulante.
Quien haya pasado horas en juegos de puzzle con ambientaciones de caramelos y mundos mágicos —esos títulos donde cada nivel es un paisaje de gominolas y destellos— reconocerá enseguida el mismo lenguaje visual aquí: la misma paleta de neones sobre oscuridad, la misma sensación de que cada pequeño avance merece una explosión de color.
Lo que conviene tener en cuenta
- El diseño depende intensamente del color para diferenciar tipos de caramelos e indicadores de progreso, lo que puede suponer una barrera para usuarios con daltonismo.
- Las animaciones de partículas y efectos giratorios pueden resultar incómodas para personas con sensibilidad al movimiento.
- El control deslizante para configurar el límite de azúcar puede presentar dificultades a usuarios con movilidad reducida, ya que no se mencionan botones alternativos de +/−.
La apuesta de convertir el autocontrol del azúcar en un juego de rol tiene sentido: la mayoría de las apps de salud fracasan por aburrimiento, no por falta de datos. Aquí la motivación está integrada en la mecánica, no añadida como adorno.